La tercera misión tripulada de la NASA con destino a la Luna, lanzada el 11 de abril de 1970. Dos días después, un tanque de oxígeno explotó causando graves daños. Entonces James Lovell pronunció las palabras: “Houston, tenemos un problema”. La meta de la misión cambió: regresar vivos. El 17 de abril de 1970 la tripulación aterrizó sana en el océano Pacífico.